Cuando recibimos un correo electrónico con una pregunta difícil, es preferible que tardemos un poco en contestarlo y nos tomemos el tiempo necesario para dar una respuesta clara, seria y profesional, que responder lo primero que se nos venga a la cabeza solamente para contestarlo de inmediato. Al hacer esto último, nos arriesgamos a dar una respuesta incompleta, poco profesional, poco atingente, o una combinación de las tres.
**Nota: SÍ sugiero enviarle a nuestro potencial cliente un correo para avisarle que hemos recibido su consulta y que la responderemos a la brevedad (o dentro de un plazo de xx horas).


Últimos comentarios